El Changüisero

Blog de la Cultura y Sociedad Guantanamera

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Memorias perdidas

El Parque José Martí

Dibujo de George Pérez del Parque José Martí antiguamente llamado La Plaza de Armas

Recuerdo que en una de tantas remodelaciones realizadas al Café “La Indiana”, frente al parque José Martí, colocaron la serie “Memorias”, del artista de la plástica George Pérez González, pues se pensó que era el sitio ideal  para que visitantes y guantanameros, mientras degustaran de bebida humeante, contemplaran al mismo tiempo la arquitectura de la villa del Guaso en épocas pasadas.

Hoy en “La Indiana” aparecen otros cuadros y decoraciones de otros creadores y posters con imágenes alegóricas al proceso de la obtención del grano ya tostado, no se supo bien el destino de la mencionada muestra expositiva, que según su autor, quien lamenta el despojo en ese recinto de las piezas únicas,  fue una idea que surgió por el azar cuando trabajaba en los años 1980 en la comisión carnaval mientras esperaba al arquitecto Eriberto Duvergel.

El artista George Pérez, que celebra en este año 45 años de carrera con logros prominentes en el universo de las artes plásticas, narra que durante la espera, en la acera donde se encuentra hoy el Coopelia, se puso a dibujar la fachada de una de las casas antigua del frente y esa misma noche en su hogar le agregó al boceto las partes que le faltaban al exterior, “entonces decidí dibujar las casas de Guantánamo que se han destruido para que la gente, mis hijos y futuras generaciones conozcan cómo era la ciudad”, explica Pérez y agrega, “una villa que desde que nació le están haciendo daño, y se han destruidos edificios bellos como el Campoamor, un cine impresionante en el interior del país y luego con los años construyeron la heladería en su lugar”.

En ese deseo de trabajar los dibujos desprovistos de hombres, mujeres o niños transitndo por las calles, que muestren exclusivamente la arquitectura ecléctica de las viviendas, edificios públicos y arterias de la villa guaseña, fundada por los emigrantes catalanes en 1796, Pérez seguidamente esbozó la iglesia catedral Santa Catalina de Ricci desde los distintos ángulos que se observa.

Después hubo un impasse hasta 1992 y principio de 1993, cuando sazona la savia de sus maestros de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, entre ellos Hernández Alpizar, destacado dibujante,este creador guantanamero junto al Grupo de Desarrollo para la Ciudad suscitaron la idea de hacer una serie de cien fotos de la ciudad, a cuyo llamado asintieron el Museo Provincial y varias personas quienes ofrecieron fotografías de edificaciones maravillosas que ni el mismo artista llegó a conocer.

Aunque el también diseñador y pintor, cuyas obras se mantienen en colecciones privadas y públicas en Cuba y el extranjero, conserva muy pocas obras de aquella serie de 20 piezas, lamenta el hecho que “Memorias” no perdurara en la decoración de la concurrida cafetería como patrimonio de una ciudad que se caracteriza por las calles sumamente alineadas y la parquedad catalana.

2 Responses to Memorias perdidas

  1. Royland says:

    Muy bueno tu trabajo Liubis, son las cosas que a veces no entiendo cuando con el pasar del tiempo se borran las memorias y no se conservan lo logrado en una etapa de la vida cultural, es bueno cambiar, remodelar y vivir al ritmo de lo contemporáneo, pero ojo con la historia, las reliquias y lo ya logrado, que no sea difícil conservarlo y fácil cambiarlo sin ninguna investigación, análisis o acuerdo de los especialistas.

  2. Liubis Balart Martínez says:

    Gracias Royland por tu comentario y sobre el teatro Campo Amor, mamá siempre me cuenta de todas las funciones que vio en ese lugar tan hermoso y que ya no temenos.

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